jueves, 8 de mayo de 2025

La Magia Caldea y el Judaísmo Helenístico

 



Para entender la metodología y el estilo literario del Nuevo Testamento, nos vamos a ir al período griego. Vamos a ver cómo los judíos que viven en el mundo helenístico van a verse influenciados por la cultura griega: la imitación de la mayoría de los géneros literarios de los griegos, y el uso de los topoi (lugares comunes) helenísticos y otros recursos retóricos.

A partir del siglo II a.E.C., los judíos helenísticos ensayaron prácticamente todos los géneros literarios cultivados por los griegos: la tragedia de tema bíblico y tal vez el teatro con Ezequiel el Trágico y su pieza Exagogué sobre el relato del Éxodo; la épica con Filón el Antiguo sobre Jerusalén y Teódoto, la filosofía con Filón de Alejandría, la novela corta con José y Asenet o Judit, la historiografía con Artápano, Demetrio el Cronógrafo, Aristóbulo, Eupólemo y Flavio Josefo.

Estos autores organizan e interpretan el pasado de Israel a la luz de las necesidades de su situación presente. Siguiendo el principio GRIEGO entonces vigente de que cuánto más antigua era una doctrina se consideraba más verdadera y apreciada (por ello, la Patrística Cristiana, al presentar una fe que podía ser vista con desprecio por ser 'nueva', se apoyó firmemente en la Septuaginta. Al hacerlo, se vinculaban a un legado y una tradición ancestral, reclamando para sí la venerable antigüedad de las Escrituras judías), harán de Abrahán y Moisés los primeros sabios e inventores de la humanidad, atribuyéndoles una prioridad cronológica sobre los griegos y demás sabios orientales. Se apropian los topoi helenísticos del «primer sabio» y «primer inventor» y lo transforman en un topos de dependencia y préstamo. Según estos escritores, los antiguos maestros de la sabiduría griega, Orfeo, Pitágoras y Platón, derivarían sus conocimientos y doctrinas de Abrahán y Moisés (así lo explica, p. ej.: Aristóbulo). Un esfuerzo por legitimar el legado de Israel en su confrontación con la tradición clásica.

Y aquí, es dónde se une el tema "kasdim" de Daniel, los "caldeos" con el período helenístico. La astrología había alcanzado en el período helenístico la categoría de ciencia e iba a seducir durante muchos siglos a la civilización; se suponía que había sido inventada

en Babilonia y se había desarrollado sobre todo en Egipto. Beroso, el caldeo, el gran sacerdote de Marduk había creado una Escuela/Academia de "astrología". Pues el Pseudo-Eupólemo va a unir la Biblia Hebrea y las tradiciones escritas en griego sobre Babilonia. Si para los griegos, los caldeos son los que han creado la astrología (designios, etc) Pues el Pseudo-Eupólemo presenta a Abrahán como inventor de la astrología y el que la enseña a los otros pueblos, ya que Abraham era un caldeo. Recordad, que Cicerón ya habla sobre la "astrólogos caldeos" en De Divinatione, igual que Plinio el Viejo, Valerio Máximo, Aulo Gelio, Catón el Viejo, Lucrecio y Juvenal, etc. Es decir, el mundo grecorromano relacionaba a los caldeos con la astrología.

Y el texto dice lo siguiente:

«Mientras Abrahán estaba viviendo en Heliópolis con los sacerdotes egipcios les enseñó muchas cosas nuevas. Les introdujo en la astrología y otras cosas semejantes, afirmando que él y los babilonios habían descubierto estas cosas. Pero remitía el descubrimiento original hasta Enoc, diciendo que este hombre, Enoc, no los egipcios, había descubierto la astrología por primera vez»

Artápano, también judío, va a decir lo mismo.

Fuentes:

  • La mitología universal de Pseudo-Eupólemo (Eus. PE IX 18,2) Jesús-M3 . NIETO IBÁÑEZ.

  • El judaísmo helenístico y la Biblioteca de Alejandría. Natalio Fernández Marcos.

  • El Moisés de Eupólemo y Artápano. Concepción López Rodríguez.

  • Clemente de Alejandría, "Stromata".

  • Eusebio de Cesarea. De Praeparatio Evangelica.